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ACTIVISMO CIUDADANO: PROPOSITO 2007PROPOSITOS PARA EL 2007
Videoescándalos políticos de corrupción, soborno, tráfico de influencias; parientes enriquecidos súbitamente y defendidos desde el poder a capa y espada; periodistas cooptada/os y demandadas por atentar contra la imposición del poder; sacerdotes pederestas y Cardenales encubridores con la complicidad de las autoridades civiles; elecciones con olor a fraude cibernético... En suma, un sistema político basado en la premisa de que vivimos en el "país de no pasa nada y todo se puede".
Más allá de continuar con el análisis político de quién(es) resultan beneficiados y/o afectados ante estos actos de deshonestidad, quisiera compartir con ustedes la reflexión de los costos que tiene para tod@s nosotr@s esta “podredumbre” en nuestra vida política, pues habla del tipo de gobierno que aceptamos tener y, por tanto, del tipo de pueblo que somos. En la editorial de uno de nuestros diarios, acertadamente se hablaba hace meses, de que nuestros partidos políticos “lejos de dar el impulso final a la transición democrática, han exhibido su mezquindad, su cortedad de miras y sus graves vacíos éticos. Alejados cada vez más de las verdaderas causas nacionales, se reducen a tristes maquinarias electorales cuyo único objetivo es obtener votos, porque de éstos depende la tajada que reciben del erario (y de nosotros, agregaría) a través del IFE... La sociedad no puede darse el lujo de sentarse a esperar que maduren.”
Dicho sea de otra forma, nuestra democracia está subsidiada por las participaciones que los partidos políticos reciben del dinero que los contribuyentes pagamos con nuestros impuestos. Los cambios que vivimos a partir de 1988 no fueron gracias a los partidos políticos, sino a la gran movilización social que dijo ¡Basta! al dinosaurio político priísta, así como al despertar de la conciencia social que trajo consigo (con todo y sus asegunes) el movimiento Zapatista. Significa entonces que la posibilidad de destrabar este estancamiento de nuestra transición democrática se encuentra -otra vez- en una nueva movilización de los ciudadanos comunes (llamados Sociedad Civil), es decir en manos de tod@s nosotr@s.
La cadena de corrupción sólo puede ser rota por cada uno, pues creo que salvo honrosas excepciones, tod@s nos unimos de una u otra manera a sostenerla, con los costos que acabamos sufriendo la gran mayoría que es la que menos posee. La “mordida” al agente de tránsito, al burócrata encargado de algún trámite, al abogado, al Agente del Ministerio Público, al Juez, al gestor, al coyote; la aceptación de utencilios diversos, despensas o mesadas en tiempos electorales para votar o llevar a otros a las urnas a favor de un partido político; el incumplimiento de las leyes, el “me vale” y el “no me den, pónganme donde hay” es lo que permite que <del tamaño del sapo, sea la pedrada>, como reza uno de nuestros dichos populares.
Quizá es tiempo ya que los partidos políticos comiencen a autofinanciarse, a demostrar que existen los electores que creen en ellos y están dispuestos a aportar sus cuotas para que defiendan sus intereses, tal y como sucede en la mayoría de los países democráticos. Por nuestra parte, en tanto no comencemos seriamente a trabajar en lo que se llama conciencia social, continuaremos viendo cómo se destruyen nuestros recursos naturales o se venden al mejor postor, cómo la patria se nos desvanece en las manos, como el planeta se liquida sistemáticamente.
Si tenemos un deseo o interés claro y firme de cambiar la manera en que se hacen las cosas en nuestro país, necesitamos participar más activamente en organizaciones sociales –crearlas si hace falta- para manifestar nuestro punto de vista sobre lo que se hace, y particularmente, para acotar al Estado –y al gobierno que lo administra en ese momento- y señalarle que no puede continuar dando traspiés a diestra y siniestra, llevándonos por caminos bastante andados y cuyos fallidos finales ya son harto conocidos por las nefastas y hasta grotescas consecuencias de repetirlos una y otra vez: menos ricos más ricos; miseria, inseguridad, narcotráfico, delincuencia.. etcétera. Prácticamente cero acciones que busquen hacernos ciudadanos con ética y valores humanos, con lo que se resolvería el problema de raíz; y sí, toda clase de ejemplos para que desde pequeños aprendamos a corromper y sobornar, a ser indolentes e indiferentes de los actos políticos que afectan nuestras vidas.
El PRD se nos vende como la opción de izquierda que SÍ quiere y busca la democracia; sin embargo, al llevarse a la Cámara de Diputados la iniciativa de reducir los recursos al IFE –y por añadidura, los dineros que los partidos obtienen como subsidio público-, fue el primero que saltó y se opuso a que esto sucediera, convirtiéndose en el freno de esta importante moción que nos ahorraría millones de pesos este año, literalmente tirados a la basura (a los bolsillos de los líderes y dirigentes políticos, ya los medios de comunicación que se quedan con una buena tajada de este pastel).
Es tiempo ya de que dejemos de vivir con una democracia en “terapia intensiva”, oxigenada con dinero público, el nuestro.
Es sumamente importante y necesario que dejen de darle vueltas al asunto y emprendan la tan parafraseada “Reforma del Estado” y en lo que toca al tema electoral se realicen las modificaciones constitucionales necesarias para reglamentar adecuadamente y en congruencia con el nivel real de ingresos de cada una/o, el costo del ejercicio político en nuestro país; disminuir gradualmente hasta desaparecer el subsidio público a los partidos políticos, poner topes de campaña que-se-cumplan y se castigue su contravención; garantizar las candidaturas independientes sin tanto recoveco; llevar al mínimo el costo de voto por persona (que es uno de los más altos del mundo); y recuperar la credibilidad en la Institución encargada del proceso electoral, entre otras cosas.
Junt@s pudimos cambiar el régimen de partido único. Unid@s también podemos demandar este siguiente paso. A trabajar, a unirnos, a dejar la apatía. Vamos a asumir nuestra parte de responsabilidad, pues ni la inercia ni el gobierno van a hacerlo por nosotr@s. LA TINTA CORRE (II)NO HAY MAS...
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